La incontinencia en la mujer

La incontinencia femenina afecta a 1 de cada 3 mujeres a partir de 50 años.
La causa principal de la incontinencia urinaria en mujeres es el debilitamiento de los músculos del suelo pélvico.

¿Pero qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico es un grupo de ligamentos y músculos que se encargan de cerrar el suelo del abdomen y mantener en una posición correcta la vejiga, el útero, la vagina, y el recto. Mantener la posición adecuada es fundamental para que puedan tener un funcionamiento normal y no se produzcan trastornos como la incontinencia urinaria, prolapsos o disfunciones sexuales.



¿Y a qué es debido este debilitamiento?
Las razones más comunes del debilitamiento del suelo pélvico en mujeres son las siguientes:

Maternidad
Es la causa más común del debilitamiento del suelo pélvico.
Esto es debido a la combinación de los cambios hormonales y el aumento del peso intra abdominal hace que los tejidos del suelo pélvico sean más flexibles y maleables.
Por otra parte, los partos vaginales, el peso extra acumulado durante el embarazo o cómo se produce el parto influyen en la aparición de la incontinencia postparto.
Pero cuánto de habitual es:
•Sufren Incontinencia Urinaria el 8.3% de las mujeres en el primer trimestre, el 31.8% en el segundo y el 34.8% en el tercero. [1]
•En el tercer trimestre la Incontinencia Urinaria que más se da es la de esfuerzo, en un 79,2% de los casos. [2]
•A las 7 semanas de parto el 16,3% sigue padeciendo pérdidas de orina. [3]

La mayoría de incontinencias producidas por la maternidad son temporales y es importante realizar ejercicios para volver a fortalecer el suelo pélvico (Ejercicios de Kegel).


Menopausia
Durante la menopausia se producen cambios hormonales que provocan atrofia e hipotonía (pérdida de elasticidad) en los tejidos y tono y grosor en los músculos pélvicos.
Esto es debido a la disminución de la producción de estrógenos.
Los estrógenos tienen, entre otras funciones, mantener la buena salud de los tejidos que forman las paredes de la vejiga y la ureta. Al disminuir estar hormonas, las paredes de dichos órganos se atrofian, los músculos de la pelvis (suelo pélvico) encargados de controlar la vejiga se debilitan y comienzan los problemas de control de la orina.
Por consiguiente, durante la menopausia es fundamental realizar ejercicios de suelo pélvico para evitar la incontinencia urinaria y otros posibles problemas derivados.


Estreñimiento
Las mujeres sufrimos más de estreñimiento que los hombres. Por cada hombre estreñido, hay tres mujeres con dificultades para ir al baño.
Pero, ¿Por qué es tan importante evitar el estreñimiento?
Se ha demostrado que puede causar un debilitamiento en los músculos del suelo pélvico debido a la presión constante y periódica que se ejerce al intentar vaciar el intestino sin éxito.
De la misma manera, el estreñimiento también puede afectar al funcionamiento de la vejiga, pues si el intestino está demasiado lleno, puede llegar a comprimir la vejiga de tal forma que afecte al paso de la orina, o disminuir su capacidad, originando un deseo de micción más frecuente.


Sobrepeso
El sobrepeso, al igual que el estreñimiento, puede llegar a ejercer una presión extra en los músculos pélvicos y abdominales, que puede originar pérdidas de orina.
Existen muchos otros factores como infecciones de orina, intervenciones quirúrgicas o malformaciones congénitas que pueden afectar a posibles incontinencias urinarias.



La incontinencia en el hombre

La incontinencia masculina afecta a 1 de cada 4 hombres a partir de los 40 años.
Normalmente, la incontinencia urinaria en hombres se debe al deterioro del esfínter, el músculo circular que controla el flujo de la orina hacia el exterior de la vejiga. Este músculo, puede estar dañado por un aumento del tamaño de la próstata o la extirpación de ésta en el tratamiento del cáncer. Si esto ocurre, el esfínter no puede cerrar la uretra, por lo que se produce el escape de orina.
Los esfínteres son parte de la musculatura del suelo pélvico, así que, ejercitando dichos músculos, estaremos ayudando a controlar la micción.

¿Pero qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico es un grupo de ligamentos y músculos que se encargan de cerrar el suelo del abdomen y mantener en una posición correcta la vejiga y el recto. Mantener la posición adecuada es fundamental para que puedan tener un funcionamiento normal y no se produzcan trastornos como la incontinencia urinaria, prolapsos o disfunciones sexuales.¿Y a qué es debido este debilitamiento?
Las razones más comunes del debilitamiento de los esfínteres en hombres son las siguientes:

Andropausia (Menopausia masculina)
Es la causa más común del debilitamiento del suelo pélvico.
Esto es debido a la combinación de los cambios hormonales y el aumento del peso intra abdominal hace que los tejidos del suelo pélvico sean más flexibles y maleables.
Por otra parte, con los años, la próstata (que podríamos decir que es una glándula situada bajo la vejiga, que abraza literalmente la uretra) normalmente tiene el tamaño de una nuez, pero durante la andropausia puede aumentar su tamaño.
Es habitual que el problema con dicha glándula (hiperplastia benigna, prostatitis o cáncer) derive a problemas de incontinencia urinaria.


Estreñimiento
El estreñimiento es un problema que aumenta con la edad. Se estima que la mitad de las personas ancianas toman al menos ocasionalmente algún tipo de laxante para tratarlo.
Pero, ¿Por qué es tan importante evitar el estreñimiento?
Se ha demostrado que puede causar un debilitamiento en los músculos del suelo pélvico debido a la presión constante y periódica que ejerce al intentar vaciar el intestino sin éxito.
De la misma manera, el estreñimiento también puede afectar al funcionamiento de la vejiga, pues si el intestino está demasiado lleno, puede llegar a comprimir la vejiga de tal forma que afecte al paso de la orina, o disminuir su capacidad, originando un deseo de micción más frecuente.


Sobrepeso
El sobrepeso, al igual que el estreñimiento, puede llegar a ejercer una presión extra en los músculos pélvicos y abdominales, que puede originar pérdidas.
Existen muchos otros factores como infecciones de orina, intervenciones quirúrgicas o malformaciones congénitas que pueden afectar a posibles incontinencias urinarias.