Logo ABS
Imprimir
Blog Consejos para vivir tranquilo

Cuidado del paciente encamado con incontinencia

La atención a un paciente encamado que padece incontinencia requiere una consideración cuidadosa de diversos aspectos para asegurar su salud y bienestar. Cuando ambos factores se combinan, es fundamental proporcionar una atención especializada y de calidad que garantice una higiene adecuada y un máximo confort.

Antes de llevar a cabo cualquier procedimiento, es importante informar al paciente sobre las acciones que se realizarán, así como solicitar su colaboración cuando sea necesario. Durante todo el proceso, se debe respetar la intimidad y la integridad del usuario.

Aspectos que debemos tener en cuenta y pasos a seguir con un paciente encamado con incontinencia:

Higiene adecuada:

  • Informar al usuario y solicitar su consentimiento para cada uno de los pasos a seguir.
  • Mantener la intimidad del paciente cubriendo las áreas que no requieren estar descubiertas.
  • Al realizar contacto directo con la piel, evitar movimientos bruscos, optando por un contacto suave y delicado.
  • Asegurar que la temperatura ambiente de la habitación sea confortable, evitando extremos de frío o calor.
  • No olvidar ninguno de los 3 pasos esenciales: lavar, aclarar y secar todas las zonas del cuerpo.
  • Cambiar el agua y la esponja siempre que sea necesario para garantizar la correcta limpieza.
  • Para una adecuada higiene de la parte posterior del cuerpo, posicionar al paciente en decúbito lateral.
  • Prestar especial atención al secado de la piel, especialmente en los pliegues, para prevenir irritaciones por humedad. 

Manejo de la incontinencia:

  • El cambio del absorbente en personas encamadas con incontinencia se debe realizar cada 2/4 horas o más frecuentemente en el caso de que fuera necesario.
  • La frecuencia de cambio del absorbente dependerá de factores como: cantidad de líquido ingerido, movilidad y sensibilidad de la piel.
  • La elección del tipo de absorbente debe basarse en las características específicas del paciente, asegurando que se adapte a sus necesidades individuales. En general, para pacientes con movilidad reducida o encamados, se recomienda el uso de absorbentes elásticos. Este tipo de absorbente facilita el proceso de cambio y proporciona mayor comodidad al usuario.
  • Es muy importante revisar el absorbente regularmente para prevenir irritaciones o infecciones.
  • Siempre que se realice un cambio de absorbente es recomendable limpiar e hidratar la zona.

Prevención de úlceras por presión:

Dado que los pacientes encamados tienen movilidad reducida, es crucial prestar especial atención a los puntos de presión en el cuerpo para prevenir la formación de úlceras.

Las principales zonas de riesgo teniendo en cuenta las diferentes posiciones son:

Para poder evitar que se generen úlceras por presión podemos aplicar las siguientes medidas:

  • Realizar cambios posturales cada dos horas y vigilar el estado de la piel.
  • Utilizar colchones anti-escaras o dispositivos que protejan al paciente.
  • Mantener la ropa de cama limpia, libre de humedad y arrugas que puedan ejercer presión sobre la piel.
  • Realizar la higiene del paciente cada 24 horas, dado que el sudor y suciedad pueden contribuir a la formación de úlceras.
  • Si se observa una mancha roja en un punto de presión que no desaparece, aplicar lociones ricas en ácidos grasos para evitar su evolución.

Al seguir estas pautas, se asegura un cuidado integral y respetuoso hacia el paciente encamado, promoviendo su bienestar y salud.

Bimedica.

Avenida de Barcelona nº 255
08750 Molins de Rei
Barcelona (Spain)

bimedica@bimedica.com
+34 93 334 05 08

www.bimedica.com