Diferencias entre la incontinencia urinaria femenina y masculina

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Tan iguales para unas cosas y tan diferentes para otras, y es que en la incontinencia urinaria también somos distintos. Conocer las diferencias entre la incontinencia femenina y la masculina es realmente útil para saber cómo afrontarlas.

Distintos porcentajes

Aunque la incontinencia afecta a ambos sexos, es mayor el número de mujeres que la padecen, sin embargo, son los hombres quienes tienen más pudor para acudir al médico y pedir consejo. La sensación embarazosa que experimentan impide que acudan a visitarse y debido a ello no puedan recibir los tratamientos adecuados.

¡No hay de qué avergonzarse! 50 millones de personas en Europa y más de 6 millones en España padecen incontinencia, pero siguiendo las recomendaciones médicas, la incontinencia no debería convertirse en un problema.

La incontinencia afecta a la calidad de vida tanto de hombres como de mujeres. Si no se supera el tabú, no puede ser tratada a tiempo y este problema tan usual acaba afectando al día a día, evitarlo es más fácil de lo que parece.  


Edades y causas

En los hombres, las pérdidas de orina comienzan a partir de los 40 años. En las mujeres se retrasa hasta los 50 años, edad en la que generalmente se debilita el suelo pélvico. Uno de cada cuatro hombres sufre pérdidas frente a una de cada tres mujeres. Entre la multitud de causas que pueden provocar pérdidas de orina y la consecuente incontinencia urinaria, los problemas derivados de la edad son los responsables en ambos sexos, pero aquí también hay diferencias. Ellos padecen dificultades por el aumento del tamaño de la próstata, y ellas, por el desgaste del suelo pélvico consecuencia del embarazo, el parto o la menopausia.


Tipos de incontinencia

Los hombres padecen el tipo de incontinencia llamado de “vejiga hiperactiva”, es decir, que el cerebro no envía correctamente la orden a la vejiga para que ésta se vacíe de manera controlada. Mientras que en las mujeres uno de los tipos de incontinencia más comunes es la llamada “incontinencia de estrés”, que es la que sucede cuando, estornudamos, tosemos, levantamos mucho peso o nos reímos fuertemente.

Conviene recordar que la ingesta excesiva de líquidos antes de dormir, algunos alimentos y/o hábitos no saludables contribuyen a generar casos de incontinencia urinaria. Practicar ejercicios específicos como los de Kegel, cuidarse y mantener hábitos saludables, ayuda a que la incontinencia no sea un inconveniente en el día a día, sin distinción entre hombres o mujeres.