Incontinencia urinaria y menopausia

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Incontinencia urinaria y menopausia

Dado que cada cuerpo es diferente, tanto la edad de aparición de la menopausia como sus síntomas pueden variar de unas mujeres a otras.

Los sofocos, los sudores nocturnos, los trastornos del sueño, alteraciones del humor, la sequedad vaginal, reducción de la libido, dolor en las articulaciones, pérdida de cabello, uñas débiles, los desequilibrios y mareos son algunos de los signos y síntomas que puede producir la menopausia… ¿debemos incluir la incontinencia urinaria también?

¿Es normal tener pérdidas?

La menopausia es un factor de riesgo para padecer problemas de incontinencia de orina, pero no es un determinante. Al pasar por la etapa de la menopausia no todas las mujeres tendrán incontinencia.

La menopausia es un proceso natural que significa la desaparición de la menstruación, esto comporta un momento de cambios en la vida de la mujer. Después de la menopausia, en el climaterio, ya no hay ovulación ni la producción de las hormonas sexuales, los estrógenos.

Con el déficit hormonal que se producen en el cuerpo de la mujer, aparece un debilitamiento y pérdida del volumen de los tejidos que forman la uretra y la vejiga, encargados de la contención y del control voluntario de la vejiga, es decir, de la micción voluntaria. El desequilibrio hormonal también puede provocar un cambio de posición de la vejiga, reduciendo así la eficacia de los músculos que la mantienen cerrada, dando lugar a pérdidas de orina.

La incontinencia urinaria es un problema que resulta embarazoso, un obstáculo para el trabajo, la vida social, emocional y las relaciones sexuales. Si hay pérdidas es importante consultar con el médico y tratar nuestro problema.

 ¿Hay tratamiento y podemos mejorar nuestra calidad de vida?

La respuesta es sí. A continuación, os explicamos el tratamiento inicial ante las primeras pérdidas.

  • El tratamiento con estrógenos

La falta de estrógenos, además de provocar sequedad y adelgazamiento del tejido vaginal, también afecta al tejido de la vejiga volviéndose muy sensible tal y como hemos explicado. El tratamiento consiste en la aplicación tópica de pomadas en la zona vaginal o de supositorios vaginales con estrógenos.

  • Ejercitar el cuerpo y el suelo pélvico con ejercicios de Kegel

Con el déficit hormonal se produce una pérdida de tono muscular general y también una pérdida de masa ósea que favorecen el riesgo de fracturas. Motivo por el cual las mujeres al llegar la menopausia no deben olvidar realizar ejercicio.

Es importante ejercitar nuestra musculatura pélvica con los ejercicios de Kegel, de este modo prevendremos y/o trataremos la incontinencia de orina por esfuerzo, mejorando nuestra calidad de vida.

Si nos encontramos en la etapa de la menopausia y aparecen pérdidas de orina el mejor consejo es ponerse en manos del médico para que podamos llevar una vida completamente normal.