Claves de nutrición y vida saludable a partir de los 65

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Claves de nutrición y vida saludable a partir de los 65

El cuidado de la salud es fundamental a cualquier edad, pero a medida que pasan los años es importante estar más concienciado, tanto en aspectos relacionados con la nutrición como con la salud física y mental. Porque en edades avanzadas existe un mayor riesgo de padecer enfermedades, así que es necesario prestar especial atención a nuestros hábitos.

La dieta equilibrada y vigilada, el ejercicio físico o el control regular de la salud con la visita al médico, resultan esenciales.

Cuidados y atenciones generales en personas mayores

Practicar ejercicio físico es una buena forma de cuidarse que, a veces, no se le da la importancia que realmente tiene. Es fundamental animar a las personas mayores a practicar ejercicio físico teniendo en cuenta sus posibilidades, que se mantengan activas y se motiven practicando alguna actividad. Muchas veces, la causa de lesiones tanto físicas como también psicológicas se deriva de la falta de movimiento y entretenimiento. Igualmente, la actividad física aporta beneficios al cerebro.

Por tanto, es importante fortalecer huesos y músculos con cualquier actividad, como pueden ser los paseos diarios de media hora, al menos. En cuanto al ocio, se puede escoger entre el baile, las excursiones, los juegos de mesa o un deporte muy popular comúnmente practicado por la gente mayor: la petanca.

En ese mismo sentido, otra clave con beneficios saludables es fomentar el aprendizaje y la superación personal. Cuando llega la jubilación, es muy positivo adaptarse a la nueva etapa de vida. Para ello, nada mejor que ponerse un reto y aprender a desarrollarlo. Además, siempre será mejor estar activo también socialmente. Así, los planes con amigos y con la familia deben estar a la orden del día.

Dietas y alimentos adecuados

En cuanto a la dieta más aconsejable para las personas mayores, destacamos tres puntos fundamentales: mantener el peso corporal adecuado, evitar deficiencias de nutrientes y prevenir o retardar el avance de ciertas enfermedades. Teniendo esto en cuenta, la nutrición se debe basar en menos calorías, pero sí más vitaminas (B, sobre todo) y minerales, especialmente, hierro o calcio.

Además, las proteínas y fibras son muy importantes para la masa muscular, por lo que deben existir alimentos ricos en ellas dentro de su dieta. Preparados hervidos, asados, sopas, frutas y verduras se deben comer habitualmente, al tiempo que se evitan fritos o los platos de comida rápida.

La hidratación también es esencial en esta etapa, pues muchas veces no suelen ser conscientes de que necesitan beber. El litro y medio de agua al día no puede faltar. Sí debemos evitar bebidas alcohólicas, café o té, porque son excitantes. Si se padece incontinencia urinaria se deben seguir las recomendaciones del médico y seguir unas pautas alimentarias concretas.

En definitiva, se trata de que tanto la buena nutrición como los otros cuidados estén adaptados a la edad y a cada persona.